Inicio » Actualidad » Vacaciones contaminantes de verano

Vacaciones contaminantes de verano

Las vacaciones de verano son un período de libertad. Esos días del año en los que el tiempo acomapaña a salir – si el asfixiante calor lo permite – y aprovechamos a descansar del estrés de todo un año de trabajo. Playa, montaña, turismo por otras ciudades o, sencillamente, relax en casa. Y darse a los placeres de la vida, bien merecidos.

12 - 1

Pero, ojo. La sostenibilidad no descansa. Los períodos vacacionales, especialmente las de verano, es la época del año en la que más residuos se generan y la contaminación de espacios medioambientales se dispara.

Nuestro descanso personal no debe ir acompañado de negligencias con nuestro entorno. La excusa de estar de vacaciones no es válida para dejar de reciclar, contaminar playas o montañas e ir dejando residuos sin recoger que podrían provocar incendios forestales o afectar a la biodiversidad marina contaminando su espacio de vida.

Porque, queridos amigos que os tomáis vacaciones (in)sostenibles, el ejemplo es muy simple. Seguro que a ninguno os gustaría que cientos, miles de personas extrañas, llegaran a vuestra casa a ensuciaros y convertir vuestro hogar en inhabitable. Es justo lo que sucede cuando alguien tira una bolsa de plástico al mar. O deja restos no degradables en la sierra. Está ensuciando el hogar de decenas de miles de seres vivos y afectando a su desarrollo.

Los matorrales no son contenedores. El mar no es un horno donde todo residuo desaparece. Y las consecuencias de una mala gestión de los residuos en nuestras casas, aunque sea en las residencias de verano, las pagamos todos como sociedad.

Contaminación en las playas

La contaminación de las playas es (o debería ser) una de las preocupaciones de una potencia turística mundial como es España. Ecologistas en Acción repartió 47 banderas negras a las playas españolas. Oficialmente, España lidera el ranking mundial de Banderas Azules, con 686 entre playas y puertos. Para Ecologistas en Acción este tipo de distinciones ofrece una “imagen poco realista de la sostenibilidad de los ecosistemas costeros”.

Incluso, de entre sus 47 banderas negras, 17 de ellas han sido otorgadas a playas que tienen la bandera azul oficial. La crítica más dura de Ecologistas en Acción hace referencia a la situación puesta de manifiesto por Biel Barceló, el conseller de Turismo del Govern Balear: después de que el Ejecutivo se negara a pagar 21.000 euros a ADEAC por la concesión de las Banderas Azules, perdieron hasta 12 Banderas en 2016.

“En su informe sobre la calidad de aguas de baño, la Agencia Europea de Medio Ambiente situaba a España como el tercer país de la Unión Europea con más zonas NO APTAS para ese fin en 2015 -con un total de 58 playas y ríos-, por detrás de Italia y Francia. Este documento, que Ecologistas en Acción pone como ejemplo de la divergencia entre el estado real de esos lugares de recreo y la concesión de Banderas Azules, propone además el cierre de 34 zonas de baño europeas, 31 de ellas en España (sobre todo, en Galicia)”, publicaba el diario El Mundo haciéndose eco del informe de Ecologistas en Acción.

Uno de esos ejemplos es el Mar Menor, al borde del colapso por contaminación. La proliferación de algas tóxicas se ha detectado en 40 playas. “La presencia masiva de fitoplancton es un síntoma de la grave degeneración de un ecosistema único incluido en el convenio Ramsar de humedales de importancia internacional (del que es depositario la Unesco) y protegido como espacio natural y zona de especial interés”, informa el diario El País.

Estas algas pueden producir toxinas que afectan a los seres marinos que las ingieren y, finalmente, a las personas que los consumen o respiran en el ambiente donde se han liberado las toxinas. Lo más grave es que los primeros informes alertando sobre la toxicidad marina datan de 18 años atrás.

Incendios forestales provocados

La contaminación de las playas no es el único grave problema que debe afrontar el turismo estival en España. Según el último informe del año 2015 de WWF, “Sólo será posible evitar el impacto de los incendios más devastadores si las administraciones apuestan por la recuperación del uso de los montes. El abandono actual ha dejado a nuestros bosques listos para arder”.

Estos son algunos datos clave del informe de WWF:

El 55% de los incendios es intencionado, frente al 23% que ocurre por accidente o negligencia. En ellos arde el 60% de la superficie afectada.

A nivel nacional, la mano del hombre está detrás del 96% de los incendios forestales.

El 44% de la superficie forestal afectada se quema en el 0,18% del total de siniestros.

Al año se producen de media 14.500 siniestros.

Está en nuestra mano la concienciación y la voluntad por cuidar nuestro entorno. Las vacaciones y el tiempo libre y de ocio no están reñidas con la sostenibilidad. Porque, recordad, ser sostenible no es una elección, sino una responsabilidad.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: